Continuamente escuchamos que mejorar las habilidades sociales es primordial para ser más felices y libres, pero ¿para qué sirven dichas habilidades? Podemos afirmar que son instrumentos que nos ayudan en la interacción social a la hora de comunicarnos con las demás personas. Gracias a ellas se pueden adquirir varias aptitudes como la empatía, autoestima y un gran desarrollo de la inteligencia emocional, por lo que la importancia de las habilidades sociales se hace evidente.

Desde la infancia, el entrenamiento en habilidades sociales es un hecho, ya que se practican en el día a día y forman parte de los actos cotidianos de nuestra vida; aún así, la etapa de la adolescencia es crucial para aprender habilidades sociales más allá de las primarias.

Chica adolescente en el parqueEs un período de cambio, autoafirmación y búsqueda de identidad por lo que es importante desde los centros educativos y contextos familiares emprender estrategias para el desarrollo de las habilidades sociales en secundaria; los objetivos de las mismas serían la comunicación asertiva, la expresión de sentimientos y la resolución de conflictos desde la tolerancia y respeto.

Desde hace tiempo en varios centros educativos y sociales se llevan a cabo talleres de habilidades sociales para jóvenes que utilizan técnicas y dinámicas específicas para entrenar estas habilidades.

A continuación os mostramos algunos ejemplos de actividades para trabajar las habilidades sociales con adolescentes:

Mi identidad: ideal para grupos que aún no se conocen mucho.

  • Objetivos: autoconocimiento, autoestima, cooperación, valorar positivamente las similitudes y diferencias del grupo.
  • Materiales: folios de colores, rotuladores, tijeras, pegamento, cartulinas, imperdibles o pinzas.

Desarrollo:

  • Se reparten folios de colores a cada persona del grupo; en ellos tendrán que escribir lo siguiente:

    • Su nombre y quién lo eligió.

    • Una afición.

    • Una persona que sea importante en su vida.

    • Algo que se le de bien hacer.

    • Algo que no se le de bien hacer y lo quiera aprender.

  • A continuación cada persona recortará la parte que le haya sobrado del folio, quedando una especie de tarjeta y se la colocará en la camiseta sujetándola con un imperdible o pinza.

  • Seguidamente comienza una persona a presentarse y a leer cada uno de los puntos de su tarjeta; quién tenga algo en común con ella, será la siguiente en presentarse, y así sucesivamente. Si no tienen nada en común el orden será al azar.

  • Después pegarán todas las tarjetas juntas en una cartulina y se colocará en un lugar visible del aula o habitación.

  • Para finalizar podrán ofrecer ayuda mutua para aprender ese “algo” que no se le da bien que aparece en las tarjetas.

¿Qué harías?:

  • Objetivos: desarrollar la comunicación asertiva, empatía y respeto.
  • Materiales: copias de la tabla y bolígrafos.

Desarrollo:

  • Se le explica al grupo que a la hora de afrontar situaciones podemos adoptar varios estilos.
  • Pasivo: no hace nada, le es indiferente.
  • Agresivo: se enfada y actúa.
  • Asertivo: comprende la situación y actúa.
  • Se les reparten folios con una tabla dividida en dos columnas y 3 filas; quedaría de la siguiente manera:
Descargar ficha
  • A continuación se exponen varias situaciones. Es importante conocer al grupo para poner situaciones con las que se sientan identificación; os dejamos algunas de ejemplo:
    • Has quedado con una amiga para ir a un concierto y te has gastado bastante dinero en las entradas; te llama para decirte que le ha surgido algo importante y no puede acudir a la cita ¿Qué harías?
    • Tus padres te prometieron comprarte una moto por tus buenas notas y has estado estudiando mucho para conseguirlo; por cuestiones económicas te dicen que no es buen momento y quizá más adelante puedan regalártela, ¿Qué harías?
    • Tus notas han bajado últimamente y el profesor dice que llamará a tus padres, ¿Qué harías?
  • Al exponer cada situación cada persona marcará el estilo que elegiría y escribirá qué haría.
  • Transcurrido un tiempo, individualmente y por turnos comentarán cuál ha sido su decisión y por qué.
  • Cuando todas las personas hayan hablado se comenzará el debate e intercambio de opiniones.

¿Soledad?

  • Objetivos: tomar conciencia de la discriminación y exclusión, evocar sentimientos, fomentar la empatía y respeto hacia la diferencia.
  • Material: pegatinas de colores.

Desarrollo:

  • El grupo se coloca de espaldas a todo el mundo de manera que no se vean la cara. El educador o educadora irá colocando pegatinas en sus frentes de diferentes colores de manera que cada persona tenga a alguien con el mismo color de su pegatina. Dos personas tendrán una pegatina que no se corresponderá con ninguna de las demás.
  • Se da la señal y todo el mundo se da la vuelta. Deberán buscar a la persona o personas que tengan su mismo color y colocarse junto a ellas.
  • Cuando hayan encontrado a su grupo, habrá dos personas que estarán solas y no tendrán a nadie a su lado.
  • Tras esto, el grupo se sienta y comienza la exposición de la experiencia. Las preguntas para comenzar podrían ser las siguientes:
    • ¿Cómo os habéis sentido las personas que no teníais a nadie?
    • ¿Y los que si teníais a alguien?
    • ¿Cómo os habéis comunicado unas personas con otras?
    • ¿Qué sentimiento os ha causado ver a personas que estaban solas?
    • ¿Os ha pasado esto alguna vez en alguna situación?
    • ¿Es justo?
    • ¿Habéis dejado alguna vez a alguien fuera de vuestro grupo? ¿Por qué?