En este artículo os presentamos un material gratuito que nos encanta, ¡es original, permite desarrollar la imaginación y puede ser utilizado de formas muy diferentes! Este recurso educativo consiste en 28 tarjetas que nos van a permitir inventar historias, tanto de forma oral como de forma escrita.

El uso que le podemos dar es muy variado, desde dinámicas o juegos sencillos, hasta actividades enmarcadas en proyectos de lectoescritura para la adquisición de la competencia lingüística (comprensión y expresión oral; comprensión y expresión escrita).

¡Muchas posibilidades con un material sencillo, ya elaborado y que os dejamos al final del artículo gratuitamente!

Tarjetas para crear cuentos: ¿en qué consisten?

Las tarjetas conforman un material educativo que puede ser utilizado tanto en casa como en la escuela. Consisten en una serie de imágenes divididas en categorías:

Personajes

Pirata

Objetos

Tirachinas

Lugares

Pueblo

Acciones

Esconderse

Su objetivo principal es facilitarnos la creación de cuentos de una forma divertida y original. Desde Educambia os proponemos algunas ideas para utilizar este material. Para cada una de ellas, las tarjetas deben estar visibles y agrupadas en sus categorías.

Debemos aclarar que dentro de las actividades que proponemos, algunas son para la creación del cuento, por lo que es necesario el material, y otras están diseñadas para profundizar y trabajar diferentes aspectos en función del cuento creado.

ACTIVIDAD 1.- Laboratorio de cuentos.

Una de las ventajas de esta sencilla actividad es que podemos hacerla tanto en casa como en la escuela.

Se inicia presentando las tarjetas agrupadas en categorías en posición bocabajo para que no se vean las imágenes, y de esta manera poder coger una tarjeta de cada categoría de forma aleatoria.

La persona adulta hace de guía para la construcción del cuento, es decir, marca el inicio, va introduciendo conectores, etc. Pero es el niño o la niña quién debe ir eligiendo las tarjetas e incluir la información que en ellas aparecen en la historia que ambos van inventando sobre la marcha.

Lo que puede resultar más complicado es el final. Recordar que un cuento empieza por la presentación (lugar y personaje), sigue con la descripción de un problema y termina con la solución del mismo. Debéis ser guías eficaces para que el cuento quede cerrado, pero ¡dejad volar la imaginación!, se trata de inventar historias fantásticas.

Si la actividad la hacemos en casa la realizaremos en familia de manera conjunta y las tarjetas pasarán a ser un juego más de su habitación.

Si la actividad la hacemos en el aula, la historia se inventará de manera colectiva; cada niño y niña aportará alguna idea.

Esta dinámica la podemos repetir las veces que queramos y crear una gran cantidad de cuentos de forma oral, ya que las tarjetas nos permiten muchas combinaciones.

Variantes:

  • Si estamos en casa el niño o niña podría elegir una tarjeta de cada categoría e inventarse todo el cuento, sin nuestra ayuda.
  • Si estamos en el aula, podemos hacer 4 grupos y que cada uno escoja una tarjeta de cada categoría e inventen el cuento, luego, por turnos, lo dramatizarán.

También se puede trabajar de manera individual en el aula. Cada niño o  niña sacará una tarjeta de cada categoría y creará un cuento que deberá escribir, luego esos cuentos irán siendo dramatizados al resto del alumnado. ¡Aunque tengan las mismas tarjetas saldrán historias muy diferentes!

ACTIVIDAD 2.- ¿Quién se acuerda…?

Se trata de una actividad que complementa la anterior cuando ésta ha sido realizada en un aula. Al día siguiente, podemos colgar en algún lugar visible las tarjetas que se utilizaron para crear el cuento e ir recordándolo de forma colectiva. Esto ayuda a la memoria, a reforzar la estructura de un cuento y a la expresión y comprensión oral.

ACTIVIDAD 3.- El cuento escrito.

Esta actividad también nos sirve para complementar las dos anteriores. Aquí vamos a diferenciar entre dos posibilidades:

Posibilidad A: Cuento breve.

Si el cuento que hemos creado en el aula es muy breve, podemos pedir al alumnado que lo escriba en su cuaderno de forma individual.

Una variante sería que el maestro o maestra vaya escribiendo el cuento en la pizarra mientras el alumnado lo recuerda de forma oral. Luego, deben copiar la historia en el cuaderno.

Posibilidad B: Cuento extenso.

Si el cuento es extenso se puede realizar en el aula diferentes grupos. Cada uno podría recordar y escribir una parte de la historia a la vez que realizan dibujos que acompañen al texto. Después se juntarían todas las partes haciendo real nuestro cuento imaginado. Es importante realizar una portada llamativa, en la que hay que inventar un título y poner el nombre de las personas que lo han creado. Os dejamos una de estas portadas elaborada por Educambia para facilitaros el trabajo.

Con el cuento realizado, los niños y niñas, podrían ir a otras clases a presentarlo. Esto le daría importancia a su creación y reforzaría la expresión oral.

Cuando el cuento haya pasado por todas las clases se puede dejar en la biblioteca del aula o del colegio.

ACTIVIDAD 4.- Érase una vez… el mundo al revés.

Se trata de crear una historia modificando algún cuento clásico. Aquí podemos elegir las tarjetas al azar o conscientemente.

Por ejemplo, supongamos que elegimos el cuento de “Pinocho”. Comenzaríamos a contarlo e iríamos introduciendo las tarjetas para modificar el sentido de la historia. De esta manera, Pinocho podría ser una bruja de madera que vive en un castillo, cuando dice mentiras vuela inesperadamente, Gepetto puede ser comido por una vaca, etc.

ACTIVIDAD 5.- ¡Hacemos teatro!

Podemos representar el cuento en el aula, haciéndolo de forma elaborada, es decir, repartiendo personajes, estudiando el texto, creando decorados, etc. O lo podemos hacer de una forma más lúdica representándolo en el momento, para ver la imaginación y expresión de cada niño o niña.

También lo podemos representar en casa, siempre como un juego, poniendo voces, haciendo gestos,…

ACTIVIDAD 6.- El pasado.

Una vez que hayamos construido el cuento, podemos hacer fichas de cada una de las tarjetas elegidas inventándonos información sobre lo que en ellas se representa. Por ejemplo, si hemos elegido el personaje de la Bruja podríamos hacer una ficha en la que inventáramos su nombre, edad y qué le ha pasado en la vida hasta que protagonizó el cuento, es decir, su historia. Esto se puede hacer con cada una de las tarjetas a excepción de las acciones.

ACTIVIDAD 7.- Reflexionamos sobre nuestro cuento.

Es bueno que los niños y niñas reflexionen sobre sus propias creaciones. Por ello después de elaborar el cuento podemos realizar, de forma oral o escrita, un sencillo ejercicio que consiste en dar unas tarjetas al alumnado con las siguientes frases escritas:

  • Me ha gustado cuando…
  • No me ha gustado cuando….
  • Es un cuento de…
  • Me pregunto por qué…
  • Lo que cambiaría del cuento sería…

ACTIVIDAD 8.- Modifiquemos nuestros cuentos.

Una vez que hayamos creado el cuento, podemos extraer las tarjetas utilizadas e ir modificándolo en función de otras nuevas que vayamos eligiendo.

Esperamos que estas ideas os sean útiles tanto para pasar un buen rato en el hogar como para trabajar contenidos lingüísticos en la escuela. Tened en cuenta que según la edad de los niños y niñas, será mejor realizar unas actividades u otras.

Para terminar os proponemos algunas ideas que pueden mejorar el material:

  • Las tarjetas pueden ser guardadas en una caja que podemos decorar con los niños y niñas y a la que podemos llamar “Laboratorio de cuentos”.
  • Con el tiempo, se puede ampliar el material, creando nuevos personajes, lugares, etc.
  • Podemos añadir otras tarjetas con conectores, formas de empezar un cuento, de terminarlo, etc.