Educación de calle para niños

El trabajo socioeducativo en medio abierto estuvo dirigido desde sus inicios a menores y adolescentes que vivían diversas situaciones desfavorables en varios ámbitos o vivían en la calle; de ahí que el término “educador de niños de la calle”, se utilizará en los comienzos de esta labor. Poco a poco se fue perfilando la figura de estos profesionales, cuyo nombre se conoce en la actualidad como educador y educadora de calle; no obstante, esta profesión aún es bastante desconocida aunque muy necesaria.

Niño en la calleLa intervención en medio abierto también se ha actualizado, puesto que con el paso del tiempo y el cambio que se ha originado en nuestra sociedad, la influencia y factores que envuelven a los menores con problemas son diferentes, aunque la problemática es bastante semejante.

A la hora de abordar una metodología es importante conocer el entorno social del niño, familia, grupo de iguales, relación con el colegio y docentes, etc. Su colaboración hará que la intervención sea o no exitosa.

Existen diversas situaciones psicosociales que hacen necesaria la actuación de un educador o educadora de calle:

Situación familiar:

Pobreza, miembro de la familia consumidor de drogas, conductas delictivas, abandono, explotación infantil, falta de higiene, etc. También se puede dar el caso de que no exista ningún problema de los antes mencionados y el niño o niña no se sienta parte de la familia por algún otro motivo. Un educador familiar es imprescindible para lograr que se establezcan lazos afectivos y que la reinserción familiar sea posible.

Situación escolar:

Absentismo, desescolarización, fracaso escolar, expulsiones reiteradas, etc. La reinserción escolar es prioritaria para conseguir un desarrollo óptimo y en la mayoría de los casos, las instituciones escolares desconocen cómo abordar este problema de manera eficaz y con ausencia de sanciones.

Situación social:

Vivir en barrios socialmente deprimidos, alto índice de delincuencia, escasas alternativas y recursos de ocio, etc.

Situación afectiva:

Baja autoestima, agresividad, falta de habilidades sociales, inseguridad, desconfianza, etc.

Conocer los valores y características del entorno social que envuelven a niños y niñas es esencial para elaborar una correcta intervención educativa; algunos consejos los encontraréis aquí.

Es necesario que los educadores y educadoras de calle conozcan la realidad de sus vidas y lleguen a entender el porqué de sus situaciones, aquellas que les han llevado a ser en cierta manera hijos e hijas de la calle.

2017-08-16T14:08:50+00:00

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