El aprendizaje memorístico de poco sirve para que niños y niñas adquieran conocimientos de una forma significativa y duradera. Sin embargo, la memoria es una capacidad que también debemos ejercitar. Utilizar juegos para este ejercicio es la forma más divertida en la que podemos hacerlo.

Existen una gran cantidad de juegos para desarrollar la memoria. Uno de los más tradicionales es el “memory”. De forma online podéis encontrar muchas variantes, pero si lo que queréis es pasar un momento agradable en familia, con amigos y amigas, en el aula o en cualquier otro contexto, es mejor tenerlo de manera física. Son muy importantes las relaciones humanas mientras aprendemos y jugamos, ya que nos permiten comunicarnos, disminuir la competitividad y compartir con los demás un buen rato.

¿En qué consiste el juego “Memory”?

Es un juego muy sencillo. El material está formado por tarjetas que representan diversas figuras. Entre ellas cada dos tarjetas van a compartir la misma imagen, formando de esta manera una pareja.

Para empezar el juego, se mezclan todas las tarjetas y se colocan bocabajo en una mesa. Cada participante, por turnos, deberá levantar dos tarjetas al azar, si esas dos tarjetas tienen la misma figura se las llevará y sumara un punto, y podrá repetir turno; si no representarán la misma figura deberán ponerlas otra vez bocabajo, y es aquí donde entra en juego la memoria. Los y las participantes deberán recordar qué representan las tarjetas bocabajo si quieren reunir a las parejas y conseguir los puntos.

Cuando ya no queden tarjetas sobre la mesa, cada participante contará el número de parejas conseguidas y ganará la persona que haya recopilado más.

¿Quién puede jugar a “Memory”?

Es un juego destinado sobre todo a niños y niñas, pero como actividad para ejercitar la memoria se puede utilizar también con personas mayores o con aquéllas que tengan alguna enfermedad relacionada con la memoria, como por ejemplo las personas con alzhéimer.

En la escuela, para trabajar con niños o niñas que tengan alguna dificultad del aprendizaje relacionada con la memoria, es también un recurso a tener en cuenta.

Tipos de “Memory”.

Las figuras que aparecen en las tarjetas de este juego de memoria pueden ser muy diversas. Desde Educambia os presentamos tres tipos de “memory” que representan conceptos que creemos importantes. Ya que ejercitamos la memoria hagámoslo con contenidos significativos.

MEMORY DEL ABECEDARIO.

En los centros escolares la forma de aprender los signos gráficos de las letras es a través de la repetición. Para el alumnado esta tarea es dificultosa, y suelen confundir con frecuencia mayúsculas y minúsculas. Un “memory” sobre el abecedario puede reforzar este aprendizaje. Las parejas que deben realizarse son la letra en mayúscula con la letra en minúscula.

MEMORY DE LAS EMOCIONES.

En la educación emocional con niños y niñas, el reconocimiento de las emociones es el primer paso que deben interiorizar. Primero se reconocen las emociones y después se aprende a nombrarlas.

Por ello desde Educambia pensamos que para Educación Infantil un “memory” sobre las expresiones del rostro (expresión-emoción) ayuda al primer paso de reconocimiento.

Cuando niños y niñas tengan este aspecto interiorizado se puede pasar a nombrar las emociones. Este segundo paso es para edades más avanzadas, cuando el alumnado sepa ya leer.

MEMORY SOBRE IGUALDAD.

Ir rompiendo estereotipos de género se puede hacer desde edades muy tempranas. Os proponemos este “memory” donde niños  niñas van a ejercitar su memoria a la vez que van aprendiendo que las profesiones no están determinadas por nuestro sexo.

Aprender y ejercitar la memoria se puede hacer de manera divertida a través de esta clase de juegos. Pensamos que en los centros escolares se le da poca relevancia a este tipo de recursos que tienen muchas ventajas. Los niños y las niñas siempre tienen motivación por el juego.

Además, creemos que es también un recurso muy útil para las familias. ¡Animaros a pasar un buen rato jugando y aprendiendo en el hogar!