Juegos cooperativos para niños

Desde hace tiempo, hemos ido escuchando en diferentes medios y contextos que ser competitivo/a es una de las claves para alcanzar el éxito; si esto lo extrapolamos al terreno infantil, nos podemos encontrar con que la competitividad puede ser un factor negativo a la hora de educar a los niños y niñas.

El hecho de ser mejor que sus compañeras jugando al fútbol, ser el primero de la clase con las mejores notas, etc. puede llevarles a tener un estado de ansiedad y estrés considerable, además de conducirles a un sentimiento de exclusión si no consiguen la meta deseada (“Seguro que si no gano la partida las niñas de mi clase no querrán ser mis amigas”).

Juegos cooperativos

Para que esto no suceda, desde las primeras etapas del desarrollo infantil debemos fomentar en ellos y ellas una capacidad de superación y esfuerzo de manera sana, haciéndoles ver que es más relevante aprender de los errores y dificultades que se encuentren por el camino, que ser el/la mejor en todo.

Si esto no se realiza de la manera adecuada, los niños y niñas no serán capaces de disfrutar del proceso de aprender y tendrán una incapacidad importante a la hora de afrontar la frustración y superar adversidades.

Por todo ello, a continuación proponemos una breve serie de juegos cooperativos que fomentan la ayuda y cooperación entre iguales, algo sumamente importante a la hora de transmitir valores positivos y desarrollar habilidades sociales adecuadas.

Cruzando el río:

Todos los niños y niñas forman el grupo. Con dos cartones (el tamaño depende del número de participantes) deben cruzar de un lado a otro del patio, el aula, etc. Para cruzarlo todos y todas pisarán el primero de los cartones y el otro cartón, deben colocarlo delante de manera que puedan pasar ayudándose mutuamente. Una vez que estén encima del segundo cartón, vuelven a coger el primero para pasarlo para adelante y así sucesivamente hasta que consigan cruzar el río. Es importante explicarles que nadie puede pisar el agua, ya que el río está repleto de cocodrilos, por lo que tienen que ayudarse entre sí.

Sillas musicales:

Esta dinámica es similar al juego de las sillas musicales eliminatorias, pero en este caso existe una variante: nadie será eliminado/a. En la primera ronda ponemos música mientras bailan alrededor de un círculo de sillas; cuando paremos la música tienen que sentarse en una silla (todos y todas tendrán la suya en este primer nivel).

En la segunda ronda retiramos una silla y vuelve a sonar la música mientras los niños y niñas danzan alrededor de las mismas; se para la música y esta vez habrá algún niño o niña que no tenga asiento, de modo que alguien debe dejar un espacio de su silla para ubicar al que no ha encontrado sitio.

En la tercera ronda se quita otra silla y así sucesivamente. Al final del juego solo quedará una silla para todos los niños y niñas, por lo que se las tienen que ingeniar para que todos y todas estén sentados o al menos, toquen parte de la silla. Es muy divertido porque observamos como se sientan unos encima de otros, hacen ellas mismas de sillas, etc.

Escribiendo con el cuerpo:

Les explicamos que con nuestro propio cuerpo podemos escribir letras, números, símbolos, etc. La manera de realizarlo es estirándonos en el suelo y colocarnos de diferentes posturas simulando las diferentes letras. Todo el grupo deberá formar una palabra, por ejemplo “amor”.

Si el grupo es más grande propondremos palabras más largas y si es un gran grupo, podrán incluso escribir mensajes completos. Sería adecuado poder fotografiar cada palabra o mensaje que crearan subiéndonos en una superficie alta, para así una vez terminado el juego, las niñas y niños observaran el resultado de su creación.

¡Qué lío!

Todos los niños y niñas se dan la mano y nosotros (padres, educadoras, maestras, etc.) los movemos de manera que unos pasen debajo de otros y vayamos enredándolos cada vez más. Una vez terminado el enredo deberán deshacerlo sin soltarse de las manos ayudándose entre sí.

Ordenando fechas:

Todos los niños y niñas se colocan encima de un banco de pie (se necesitarán más bancos dependiendo del número de participantes). Les diremos que deben colocarse en orden por fecha de nacimiento pero sin bajar del banco. De esta manera tendrán que ponerse de acuerdo y ayudarse mutuamente para que al cambiar de posición no toquen el suelo.

Variante: si tienen menos edad podemos darles (una vez que estén encima del banco) por ejemplo un papel con un número escrito (del 1 al 10) y deberán colocarse por orden.

Existen una variedad muy amplia de juegos cooperativos que fomentan la ayuda y la no competitividad en niños y niñas; es importante que al realizar este tipo de dinámicas, les ayudemos a comprender que el esfuerzo colectivo es lo que nos lleva a conseguir nuestros logros individuales y aunque a veces no consigamos el objetivo, nuestra voluntad por hacer las cosas bien conlleva una satisfacción increíble.

2017-10-12T12:01:19+00:00

Deja tu comentario


*