Trastornos de la personalidad en la adolescencia

Tratamos en este nuevo artículo otro tema relacionado con los trastornos psicológicos en la adolescencia, en este caso, los trastornos de la personalidad. Ya hemos mencionado con anterioridad la diferencia que entendemos que existe entre el ámbito educativo y la psicología cuando hablamos de estos temas tan delicados. Creemos preciso que se tenga esto en cuenta, para ello os dejamos aquí el enlace a uno de nuestros artículos donde se explica dicha diferencia:

Para entender desde dónde partimos cuando hablamos de trastornos de la personalidad dentro del campo de la psicología para jóvenes os mostramos un esquema que los clasifica:

Los trastornos de la personalidad en la adolescencia se definen como un conjunto de conductas, pensamientos y emociones que no se corresponden con las normas y patrones normales de comportamiento de la sociedad. Este tipo de trastornos producen una alteración en la vida de las personas que los sufren, provocando en muchos casos una inadaptación en todas las dimensiones del ser humano (personal, profesional y social).

Suelen aparecer en la adolescencia o al principio de la adultez, aunque en algunos casos pueden presentarse desde la infancia. Las causas exactas que originan estos trastornos se desconocen, sin embargo, se asocian con factores genéticos, biológicos y sociales.

Atendiendo a los factores sociales, nos podemos encontrar un ámbito de intervención propio de la educación social que puede ser muy interesante, tanto desde el punto de la investigación como de la actuación. Dependiendo del tipo de trastorno, los síntomas varían y las afecciones pueden oscilar entre leves y graves.

Algunos patrones de conducta comunes son:

  • Comportamientos ausentes de armonía, perturbadores y nerviosos que afectan a la relación con los demás, la manera de percibir el exterior, el control de la impulsividad, etc.
  • Estos comportamientos son duraderos y constantes a lo largo del tiempo; no se dan de manera puntual.
  • Los trastornos conllevan una desestabilidad notable en la persona y un malestar continuo.
  • Deterioro de las relaciones sociales y del rendimiento escolar o laboral.

En el ámbito de la psicología se utilizan test específicos para el diagnóstico. Éstos deben ser siempre realizados por profesionales.

A continuación, mostramos una descripción de los tipos existentes y una breve explicación de lo qué son los trastornos de la personalidad, clasificados en el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-IV) de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría.

Aclarar que en diversas publicaciones se pueden encontrar con el nombre de “Trastornos orgánicos de la personalidad”, pero este término no se utiliza en el DSM-IV, ya que según especifican en el Manual, “esta expresión implicaría incorrectamente que los otros trastornos carecen de base biológica”. Se dividen en tres grandes grupos:

GRUPO A: Trastornos de la personalidad extraña/excéntrica.

  • Trastorno paranoide de la personalidad: se caracteriza por la realización de interpretaciones erróneas de lo que rodea a la persona, convirtiéndola en desconfiada y recelosa. Suelen ser frías y distantes. Es importante destacar que cualquier persona puede sufrir en algún momento puntual un episodio paranoide (“me quieren engañar”, “se están riendo de mí”) y no por ello se presenta un trastorno de la personalidad. El problema viene cuando estos episodios son manifestados continuamente y de manera habitual.
  • Trastorno de personalidad esquizoide: se caracteriza por un distanciamiento considerable de las relaciones sociales; no se disfruta de la compañía del grupo de iguales ni del grupo familiar, por esta razón elige siempre las actividades en solitario. Muestra frialdad emocional, indiferencia hacia los halagos o críticas que recibe y no le interesan las relaciones o experiencia sexuales.
  • Trastorno esquizotípico de la personalidad: similar al trastorno de la personalidad esquizoide; tendencia a la soledad por miedo a establecer relaciones sociales estrechas e íntimas. La variable es que suelen presentar trastornos del pensamiento y la percepción.

GRUPO B: Trastornos de la personalidad dramática/errática.

  • Trastorno antisocial de la personalidad: se caracteriza por una pérdida de los valores de las normas sociales, manipulación y explotación de los derechos de las personas y la carencia de empatía y remordimientos; se asocia con la psicopatía. Diversos estudios afirman que haber sufrido maltrato infantil es un detonante para la aparición de este trastorno. Su detección es posible antes de los 18 años, ya que se desarrolla frecuentemente durante la adolescencia, aunque no se puede diagnosticar antes de dicha edad.
  • Trastorno límite de la personalidad o personalidad límite: existencia de inestabilidad en las relaciones interpersonales y autoimagen. Carácter excesivamente impulsivo; tendencia a realizar esfuerzos furiosos y descontrolados para evitar el abandono, ya sea real o imaginario. Presentan episodios de ira intensa y dificultades para controlarla. En sus relaciones sociales muestran alternancia entre la idealización y la devaluación de las demás personas.
  • Trastorno histriónico de la personalidad: comienza al principio de la edad adulta, por lo que puede aparecer en la última etapa de la adolescencia. Se caracteriza por una búsqueda continua de atención, expresión emocional superficial y cambiante. Son personas que se dejan influir fácilmente por las demás y se preocupen en exceso por su físico, ya que lo utilizan para ser el centro de atención.
  • Trastorno de la personalidad narcisista: los rasgos son muy frecuentes en la adolescencia, aunque no indican que la persona necesariamente vaya a sufrir este trastorno. Se caracteriza por una necesidad de admiración hacia su persona por parte de su entorno y un gran sentido de autoimportancia. Piensa que es más importante y especial que las demás personas y por lo tanto, su círculo social debe estar formado por instituciones o entidades de gran prestigio y estatus. Carece de empatía y con frecuencia siente envidia hacía los demás o piensa que es envidiado/a.

GRUPO C: Trastornos de la personalidad ansiosa/temerosa.

  • Trastorno de la personalidad por evitación: la persona con este trastorno posee un gran sentido de inferioridad e hipersensibilidad y miedo a ser juzgada de manera negativa por las demás. Evita actividades en grupo por miedo a la desaprobación o críticas; siente pánico al rechazo y ridículo. No suele implicarse en actividades nuevas por miedo a correr riesgos y fracasar; piensa que no tienen nada que aportar y que no es un a persona interesante.

  • Trastorno de personalidad por dependencia: como su propio nombre indica se caracteriza por un comportamiento dependiente y sumiso; siente la necesidad continua de recibir consejo por parte de las demás personas para tomar sus propias decisiones. No asume la responsabilidad de su vida y es incapaz de cuidar de si mismo/a; no expresa sus desacuerdos por temor a la pérdida de aprobación y no es capaz de estar en soledad.

  • Trastorno de la personalidad obsesivo compulsivo: aquí debemos diferenciar entre los comportamientos que reflejan hábitos y costumbres, de los que realmente son conductas obsesivas. Se caracteriza por una preocupación excesiva ante el orden, perfeccionamiento, limpieza y horarios; se muestra inflexible ante el cambio y presenta ansiedad si la rutina no se cumple; se siente incómoda si las situaciones que acontecen escapan a su control, por lo que es reacia a delegar tareas a otras personas si no se cerciora de que las realizaran exactamente a su gusto.

Existen algunos trastornos de la personalidad no especificados como es el trastorno de personalidad mixto, que no cumple estrictamente los rasgos de ningún tipo de trastorno de la personalidad específico, sino que comprende diferentes criterios de los mismos; no obstante, al igual que los demás, provocan malestar y deterioro en las áreas de de la vida del adolescente.

Chica adolescenteEs importante destacar que a menudo confundimos los trastornos de la personalidad con otros tipos de trastornos diferentes, que por sus síntomas y características pueden parecer similares y englobarse dentro del mismo grupo; pero no es así, un ejemplo de ello son los trastornos disociativos de la personalidad; uno de sus tipos es el trastorno de identidad disociativo (antes llamado trastorno de personalidad múltiple y trastorno de doble personalidad) que se caracterizan por la alteración de la identidad, conciencia, memoria y percepción, pero no están incluidos en los trastornos de la personalidad.

También se tienden a incluir los trastornos de la personalidad bipolar dentro de los trastornos de la personalidad, pero nuevamente es un error, ya que la bipolaridad se engloba dentro de los trastornos del estado de ánimo.

Por último, recordaros que la existencia de los trastornos de la personalidad en la adolescencia es un hecho comprobado y preocupante, pero es muy importante no confundir los comportamientos típicos de la adolescencia con un problema mayor. Es una edad de rebeldía, inconformismo y búsqueda de identidad y todo ello, la hacen una etapa de experimentación continua.

2017-08-16T13:13:05+00:00

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