Existe una idea generalizada de que la etapa más compleja en el ciclo de la vida humana es el periodo de la adolescencia; esta idea no va desencaminada si tenemos en cuenta la gran cantidad de cambios que se producen tanto a nivel biológico como a nivel psicológico.

Se puede decir que la adolescencia es el periodo de transición que va desde los 11 hasta los 19 años, es decir, una etapa en la que dejamos atrás la niñez para adentrarnos poco a poco en el mundo de la adultez. Este proceso se hace complejo porque las estructuras mentales cambian por completo, lo cual conlleva una serie de razonamientos, inquietudes y emociones que pueden desencadenar en una serie de trastornos si no se gestionan de manera adecuada.

Es usual encontrarnos con alumnas y alumnos con problemas de conducta en el aula o trastornos educativos, al igual que es frecuente que padres y madres se encuentren desorientados con las actitudes y comportamientos de sus hijas e hijos.

Evidentemente no todos y todas las adolescentes son vulnerables a padecer este tipo de trastornos, pero si existe la posibilidad en algunos casos por diferentes factores:

Cambios en la adolescencencia:

  • Cambios a nivel biológico y hormonal: al crecer nuestro cuerpo cambia, con lo que pueden aparecer sentimientos de vergüenza y no aceptación. Estos sentimientos aparecen en la mayoría de los casos, pues la mente debe reconocer y afrontar los cambios del cuerpo.

  • Cambios a nivel psicológico: pasamos a la etapa del desarrollo de las operaciones formales (Piaget), lo cual conlleva un pensamiento lógico inductivo y deductivo; se desarrollan sentimientos idealistas y morales más complejos.

  • Cambios a nivel social: buscamos afinidad con los iguales y nuestras figuras de apego principales (madre y padre) son percibidos de manera diferente. Dejan de ser ídolos al advertir que comenten errores y tienen defectos como cualquier ser humano.

Es necesario recordar que todos estos cambios forman parte del proceso natural que nuestro cuerpo y mente protagonizan en la etapa adolescente, de tal manera que su presencia no tiene por qué ser un signo de la existencia de un trastorno. El problema surge cuando el/la adolescente no sabe gestionar estos pensamientos y emociones y se afianzan pautas de comportamiento que no son sanas para su desarrollo.

Jóvenes adolescentes en la calleMuchos profesionales y familias se preocupan con frecuencia por problemas que tienen una solución fundamentada en la educación. Pero descartan esta posibilidad y piensan con demasiada rapidez en la existencia de un trastorno.

Este aspecto debemos tomarlo con seriedad, y separar los problemas procedentes de los cambios naturales que se pueden solucionar a través de la comunicación y la educación social, de aquellos otros problemas de orden psicológico.

Nosotras como educadoras sociales pensamos que los diagnósticos de trastornos psicológicos en la adolescencia se establecen con demasiada frecuencia. Muchos de los comportamientos se pueden trabajar desde un aspecto educativo ayudando a los y las adolescentes a entender sus procesos de cambio, a situarse en el mundo de una forma crítica y responsable, y mostrándole qué agentes actúan sobre la sociedad y de qué manera, para que puedan posicionarse y tomar decisiones de una forma más responsable.

Para ello creemos fundamental desarrollar intervenciones preventivas, como por ejemplo, mostrar en los institutos como los medios de comunicación nos manipulan hacia el consumo y una imagen física ideal e irreal, centrando en estos dos aspectos la felicidad de las personas.

No estamos diciendo que no existan los trastornos y que no se necesite la ayuda de profesionales de la psicología cuando éstos aparecen, lo que queremos hacer es una reflexión que nos permita no establecer la confusión que señalábamos anteriormente.

Hecha esta aclaración, os ofrecemos una clasificación de los trastornos más frecuentes en la adolescencia, la cual proviene del DSM-IV, un manual diagnóstico del ámbito de la psicología:

Tipos de trastornos graves de conducta y/o comportamiento:

  • Déficit de atención y comportamiento perturbador:
    • Trastorno negativista desafiante.
    • Trastorno disocial.
    • Trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad.
  • Alteraciones de la conducta secundarias
    • Conductas disruptivas.
    • Conductas agresivas.
    • Conductas inhibición social.
    • Aislamiento.
    • Déficit de habilidades sociales.
    • Dificultades o problemas de aprendizaje.
    • Conductas acoso/maltrato.

Tipos de trastornos emocionales:

  • Depresión.
  • Ansiedad.
  • Trastornos alimentarios.

Tipos de trastornos de la personalidad:

  • Trastornos antisociales.
  • Paranoide.
  • Obsesivo-compulsivo (TOC).
Esquema trastornos psicológicos en la adolescencia

A pesar de que la psicología adolescente es algo complicada de entender, si logramos ver las causas que pueden provocar o provocan los trastornos, podremos emprender estrategias que nos ayuden a trabajar este tipo de problemas.